¿Cuánto cuesta una boda? El presupuesto explicado partida por partida
Antes de elegir lugar, vestido o fotógrafo, hay una pregunta que decide todo lo demás: cuánto podéis gastar. Este artículo muestra cómo se reparte ese importe en la práctica.
La regla que evita la mayoría de los sustos
El coste de una boda es, casi siempre, función de dos variables: el número de invitados y la época del año. Cada invitado adicional se multiplica por comida, bebida, silla, invitación y detalle — por eso quitar diez personas ahorra más que negociar con cinco proveedores. Y un sábado de junio cuesta normalmente más que un viernes de octubre en el mismo lugar.
Cómo se reparte el presupuesto, en la práctica
Un reparto realista: lugar y catering se llevan del 45% al 55% del total; fotografía y vídeo, del 10% al 15%; decoración y flores, del 8% al 12%; música y animación, del 5% al 10%; trajes y belleza, del 5% al 10%; invitaciones, papelería y detalles, del 3% al 5%; alianzas, transporte y extras, el resto. Si alguna de estas partidas se aleja mucho del intervalo, conviene entender por qué antes de firmar.
Lo que suele quedar fuera (y luego aparece)
Las sorpresas rara vez son el precio del lugar: son los extras. Descorche, horas suplementarias después de la hora acordada, personal adicional, pruebas extra del vestido, desplazamientos de proveedores, seguro del evento, propinas y el coste del plan B por si hace mal tiempo. Sumad del 10% al 15% del total como margen para imprevistos; si no lo usáis, se queda para la luna de miel.
Mantener el control de principio a fin
Un presupuesto solo funciona si se actualiza. Anotad cada propuesta, el importe con IVA, la señal pagada y la fecha del siguiente pago — y comparad siempre tres propuestas por proveedor, comprobando qué incluye cada una (horas, equipo, montaje, desplazamiento). En Journey 2 Yes el presupuesto es gratis y sin límites: escribís los importes, veis el total, lo ya pagado y lo que queda por liquidar, y el coste por invitado se calcula automáticamente.